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[Ansiedad y celos] Cómo romper el bucle para construir relaciones más sanas y tranquilas

ansiedad y celos

[Ansiedad y celos] Cómo romper el bucle para construir relaciones más sanas y tranquilas

Hoy ha entrado un/a compañero/a nuevo/a en el trabajo. Me ha caído genial, es muy simpático/a”.

Escuchas a tu pareja decir eso y, automáticamente, tu mente activa todas las alarmas.

Tu cabeza se convierte en un torbellino de pensamientos: “¿Cómo que es muy simpático/a? ¿Será que le gusta? ¿Y si acaba sintiendo algo por esa persona y me deja?”.

Y antes de que te des cuenta, ahí está otra vez la ansiedad: las palpitaciones, la presión en el pecho, el hormigueo en las piernas…

La ansiedad y los celos acaban formando un bucle del que te cuesta mucho salir.

Y todo por un simple comentario de tu pareja…

Esto lo he visto muchas veces en consulta.

Y quiero que sepas que, aunque ahora mismo te parezca imposible, puedes romper este bucle y recuperar la tranquilidad.

¿Te cuento cómo? Pues ¡sigue leyendo!

 

La complicada relación entre la ansiedad y los celos

Antes de nada, es importante que entiendas por qué la ansiedad y los celos están tan ligados.

Porque si entiendes cómo funciona ese bucle ansiedad-celos-ansiedad del que te hablaba, te va a ser más sencillo romperlo.

 

#1. La ansiedad dispara los celos…

Las personas con tendencia a la ansiedad también son más propensas a desarrollar celos.

Por ejemplo, cuando tienes:

  • Una autoestima muy bajita: si sientes que no eres “suficiente” para tu pareja, puede aparecer el miedo a que conozca a alguien “mejor”. Y en respuesta a ese miedo, vienen los celos.
  • Apego ansioso: aquí pasa algo parecido a lo anterior. Cuando desarrollas relaciones de dependencia, el miedo a que tu pareja te abandone es tan fuerte que estás siempre en alerta.
  • Mucha necesidad de control: como les ocurre a las personas con tendencias obsesivas. No saber qué hace tu pareja, con quién está o qué siente hace que la ansiedad se dispare. Y los celos aparecen como un mecanismo para recuperar el control (“Necesito asegurarme de que me sigue queriendo”, “Quiero saber que no me engaña”).

En estos casos, la ansiedad es la chispa que provoca el incendio.

 

#2. … y los celos alimentan la ansiedad

Tu ansiedad te lleva a desarrollar conductas de control.

Estás siempre alerta ante cualquier señal de que algo vaya mal en tu relación o de que tu pareja te esté engañando.

¿El problema? Pues que no puedes controlarlo TODO en todo momento.

Y cuando hay cosas que no puedes controlar, tu mente empieza a rellenar los huecos.

Por ejemplo:

  • Tu pareja te manda un mensaje: “Oye, voy con los compañeros a tomar algo después de trabajar, llegaré más tarde”.
  • Al leerlo, notas un pinchacito de inseguridad: “¿Y esto? ¿Por qué no me lo había dicho antes?”.
  • Intentas no darle importancia, pero tu cabeza no para: “¿Con quién estará exactamente?”.
  • Al final “caes en la tentación” y acabas revisando sus redes sociales y las de sus compañeros, a ver si alguno ha subido algo. Pero no ves nada, y eso solo te genera más ansiedad.
  • Tu mente entra en un bucle cada vez mayor: “¿Seguro que está con los compañeros de la oficina? ¿Y si me está mintiendo? ¿Y si está con otra persona y no quiere que me entere?”.
  • Después de un rato empiezas a notar esos síntomas que conoces bien: la presión en el pecho, la respiración acelerada, el nudo en el estómago…

Cuanto más se repite este bucle, más intensa se vuelve la ansiedad (tu mente se acostumbra a estar en alerta y cada vez la dispara con más facilidad).

Y cuanta más ansiedad tienes, más aumenta esa necesidad de control (y más crecen los celos).

¿Cómo puedes romper este bucle?

Ahora te cuento cómo.

 

¿Cómo calmar tu ansiedad y tus celos? Sigue estos 3 pasos

Los celos y la ansiedad pueden tener raíces muy profundas.

Por eso es tan importante hacer un trabajo con un psicólogo que:

  • Te ayude a entender de dónde vienen esas emociones.
  • Te dé herramientas para gestionarlas de una manera más sana.

Pero aquí te voy a dar algunos recursos “de emergencia” que te ayudarán a regularte cuando sientas que tu mente entra en ese bucle otra vez.

 

#1. ¿Qué ocurre dentro de tu cabeza cuando aparecen los celos?

Muchas veces, la ansiedad y los celos vienen cuando te falta información y tu mente empieza a rellenar los huecos (como en el ejemplo que te puse antes).

En estos momentos es importante que te sientes, respires hondo y te preguntes:

  • ¿Qué estoy pensando?
  • ¿Por qué han aparecido estos pensamientos?
  • ¿Tengo la seguridad de que son reales, o puede haber otra explicación?

Por ejemplo:

  • Tu pareja te habla de alguien nuevo en su trabajo y notas cómo se te encoge el estómago. Automáticamente tu cabeza te dice: “¡Cuidado, eso es que le gusta!”. Pero ¿no puede ser que solo le haya caído bien, sin más?
  • Encuentras un pelo en el sofá y piensas: “Ha traído a alguien a casa mientras yo no estaba”. ¿Seguro? ¿No será de alguien que ha estado en casa hace poco? ¿O que lo trajerais enganchado en la ropa?

Si esto de “desmontar lo que te dice tu mente” te cuesta, te recomiendo que escribas tus pensamientos en un papel (¡ayuda un montón!).

 

#2. Aprende a regularte cuando aparecen los celos

La ansiedad hace que tu mente entre en estado de alerta.

La amígdala (la parte del cerebro que regula el miedo) se activa, tus emociones se vuelven locas y no puedes pensar con claridad.

Por eso es importante que tengas herramientas para reducir tu activación y recuperar el control.

Por ejemplo:

  • Respira lenta y profundamente durante unos minutos, tomando aire desde el abdomen.
  • Date un paseo para calmarte.
  • Ponte música.
  • Escribe todo lo que se te pase por la cabeza, sin filtros.

No importa lo que sea, pero busca algo que te ayude a regresar a la calma.

 

#3. Cuida cómo te hablas y qué dices de ti (eso afecta a tu autoestima)

Cuando tienes una autoestima muy bajita, es normal que estés siempre con miedo a que tu pareja encuentre “alguien mejor” y te abandone.

Y de ahí vienen la ansiedad y los celos.

Aquí la solución de verdad pasa por reparar tu autoestima.

Y ojo, que este proceso requiere tiempo y paciencia. Pero para empezar, puedes probar a:

  • Cuidar tu diálogo interno: ojo con repetirte todo el rato que no eres suficiente o que tu pareja se merece a alguien mejor. ¡Eso hace mucho daño!
  • Reconocer tus cualidades: en lugar de mirar solo tus defectos, piensa en todas las virtudes que tienes. ¿Qué cosas buenas le aportas a tu pareja? (Y si no se te ocurre ninguna, ¡pregúntale!).

Esto es solo un principio, pero lo importante es… ya sabes lo que te voy a recomendar, ¿a que sí?

Claro: ¡ve al psicólogo! 

 

¿Quieres que te ayude a gestionar tu ansiedad y tus celos para mantener relaciones más sanas?

Si todo esto que te he contado te resulta familiar y no sabes cómo salir de ese bucle de ansiedad y celos, yo puedo ayudarte.

Como psicóloga, he trabajado con muchas personas que sentían celos por diferentes motivos, y las he ayudado a manejarlos mejor para construir relaciones más sanas.

Pero ¿por qué yo?

Porque:

  • Me adapto a ti y a lo que mejor te funcione: trabajo con diferentes herramientas terapéuticas, así que podremos encontrar la que mejor encaje contigo.
  • Empezarás a notar cambios muy rápido: desde la primera sesión ya verás resultados.
  • Te puedes acabar riendo mucho: suelo ponerles mucho humor a mis consultas. ¡sí, nos podemos echar unas risas también! 😉

Si todo lo que te he contado ha hecho clic contigo y quieres que te cuente más sobre cómo puedo ayudarte, haz clic aquí y reserva una sesión conmigo.