22 Jul Diferencia entre apatía y depresión, ¿cómo distinguirlas? 3 preguntas clave
Llevas ya un tiempo sin ganas de nada.
- Tus aficiones ya no te motivan como antes.
- Te da una pereza horrible quedar con tus amigos, con tu familia…
- Cada vez te cuesta más levantarte para ir a trabajar.
¿Qué haces? Entras en Google, a ver si te aclara por qué estás tan apático… y ahí aparece la palabra maldita: D-E-P-R-E-S-I-Ó-N.
!!!Para el carro!!!
Estar apático NO significa automáticamente que tengas depresión. ¡Son cosas diferentes!
Como sé que este tema genera bastantes dudas (no eres solo tú, a muchos de mis pacientes también les pasa), aquí te explico cómo diferenciar la apatía de la depresión.
¡Vamos allá!
Lo primero es lo primero: ¿cuál es la diferencia entre apatía y depresión?
Antes de nada, te explico la diferencia entre estar apático y tener depresión, y por qué muchas veces se confunden (porque sí, tiene su motivo).
Empiezo por la apatía.
#1. Qué es la apatía
La apatía es una falta de motivación o de interés en algún área de tu vida.
Por ejemplo:
- Tu trabajo ya no te motiva y te cuesta un montón empezar una tarea.
- Has abandonado una meta que te hacía mucha ilusión.
- Ya no tienes ganas de quedar con tus amigos/as.
- No te apetece tener relaciones con tu pareja.
Todas estas son formas en las que puede manifestarse la apatía.
Y esa falta de motivación puede manifestarse en un área concreta de tu vida (tu trabajo, tu relación de pareja…) o en todas a la vez (apatía generalizada).
¡OJO!
La apatía NO significa que algo no te genere placer (eso se llama “anhedonia”); significa que te cuesta mucho arrancar.
Por ejemplo, si te encantan los videojuegos, la apatía hace que te cueste horrores ponerte con la consola; pero una vez empiezas, seguramente lo disfrutes.
Luego verás por qué es importante esta diferenciación.
#2. Qué es la depresión
Mucha gente confunde la depresión con “estar muy triste” o con falta de motivación.
Pero es más complicado que eso.
La depresión es un trastorno psicológico que afecta a muchas áreas de tu vida, y que puede presentar diferentes síntomas:
- Anhedonia o falta de placer.
- Estado de ánimo deprimido, sensación de vacío.
- Dificultad para sentir emociones agradables.
- Fatiga o pérdida de energía.
- Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva.
- Falta de motivación.
- Y un largo etcétera.
Y si has estado atento/a… seguro que ya sabes la respuesta a la siguiente pregunta. 😉
#3. ¿Por qué a veces las confundimos?
Porque la apatía o falta de motivación es muy común en la depresión.
Ahora bien:
- Hay personas con depresión que no tienen apatía.
- Y sobre todo: muchas personas con apatía no tienen depresión.
Y ya para terminar de liar las cosas… la apatía y la depresión suelen tener un origen común.
Por ejemplo: una situación de estrés muy intensa que se mantiene durante meses.
- Al principio te sientes apático/a y sin ganas de hacer nada.
- Pero si ese malestar permanece en el tiempo (y no lo trabajas), puedes acabar desarrollando depresión.
«Madre mía, Elena… ¡qué lío! Yo solo quería saber cómo diferenciarlas y ahora estoy más perdido/a que antes.»
Te entiendo… pero no te preocupes que ahora te doy algunas claves para identificar qué te está pasando.
3 preguntas clave para saber si “solo” estás apático o tienes depresión
Te he soltado un montón de ideas encima, así que vamos a resumir:
- La apatía es la falta de motivación; un trastorno de depresión abarca mucho más.
- La apatía puede ser un síntoma de depresión (pero no siempre vienen juntas).
- La apatía y la depresión pueden tener un mismo origen (por eso a veces vienen juntas, o una detrás de la otra).
Vale, pero ¿cómo distingues si lo que te está pasando a ti es depresión o “solo” apatía?
Te doy algunos consejos.
#1. ¿En qué áreas de tu vida te afecta?
Lo primero: ¿la apatía te afecta en todas las áreas de tu vida o solo en una concreta?
Si aparece solo en una, seguramente haya un motivo específico detrás y que no se trate de una depresión.
Por ejemplo, imagina que desde hace un tiempo ya no te apetece pasar tiempo con tu pareja, estás más distante cuando estáis juntos, tienes un deseo muy bajito…
Esa falta de ilusión solo te pasa cuando estás con tu pareja; y además, coincide con una etapa de monotonía en vuestra relación.
Entonces probablemente el problema venga de esa situación concreta.
#2. ¿Hay un motivo que “explique” esa apatía?
“Entonces, si tengo apatía generalizada, ¿sí que es depresión?”.
¡No tiene por qué! A veces puede haber otra razón.
Imagina que acabas de perder a una persona muy querida. Durante el duelo, es normal que estés apático/a y sin ganas de nada (tu cuerpo y tu mente necesitan tiempo para procesar esa pérdida).
¿Cuándo sí deberías preocuparte?
Cuando:
- Esa apatía interfiere de forma grave en tu vida (por ejemplo, eres incapaz de salir de la cama para ir a trabajar).
- Llevas mucho tiempo así (semanas o meses) y no ves ninguna mejoría.
- Esa falta de ganas viene acompañada de otros síntomas.
Este último punto es uno de los más importantes para saber si tienes apatía o depresión; por eso voy a profundizar en él.
#3. ¿Notas otros síntomas aparte de la falta de motivación?
Como te decía antes, la depresión es un trastorno complejo que puede manifestarse de muchas formas diferentes.
Por eso, si además de apatía también notas:
- Una sensación constante de vacío.
- Tristeza muy intensa.
- Anhedonia o incapacidad para sentir placer.
- Muchísimo cansancio.
- Pérdida o aumento del apetito.
- Dificultad para dormir o dormir mucho.
- Dificultad para realizar tareas sencillas (como ducharte o cocinar).
Cuando aparecen varios de estos síntomas juntos (y sobre todo, si llevas semanas igual), ahí sí puede haber un trastorno detrás como la depresión.
¿Y si te digo que… saber si tienes apatía o depresión no es lo más importante?
Ojo, no me entiendas mal: claro que es importante entender qué te está pasando.
Pero más allá de la etiqueta concreta, quiero que te preguntes:
“¿Me veo capaz de manejar esto que me está ocurriendo? ¿Tengo los recursos necesarios para volver a sentirme bien y con ganas de hacer cosas?”.
Si la respuesta es “No” o “No lo tengo claro”… mi consejo es que acudas a un/a psicólogo/a.
Un psicólogo te va a ayudar a entender qué te está pasando. Y sobre todo, te va a ayudar a trabajar sobre ello:
- Si es apatía: te va a ayudar a entender de dónde viene y cómo manejarla para evitar que vaya a más.
- Si es depresión: cuanto antes empieces a tratarla, antes vas a salir de ella y recuperar la ilusión.
Y si no sabes a quién acudir… yo te echo una mano.
¡Hola! Me llamo Elena, soy psicóloga sanitaria y he ayudado a muchísimas personas que estaban en una situación como la tuya.
Personas que vinieron a consulta con una motivación muy bajita, y a las que he ayudado a entender qué les estaba pasando y cómo recuperar las ganas.
Pero sé que confiar en una psicóloga sin conocerla de nada es complicado… ¡por eso tengo un post donde te hablo más sobre mí! Pero en resumen:
- Trabajo con herramientas de diferentes ramas de la psicología; por eso puedo ofrecerte las que mejor te funcionen a ti.
- Utilizo herramientas de la terapia estratégica breve para que empieces a ver cambios desde la primera sesión.
- Mi objetivo como psicóloga es darte los recursos para que, cuando se te presente una situación difícil, sepas cómo manejarla (hoy, mañana o dentro de 20 años).
- Me gusta ponerle sentido del humor a las cosas; en mi consulta vas a encontrar un espacio seguro para desahogarte cuando lo necesites, pero de vez en cuando, ¡también nos podemos reír mucho! 😉
Pero como la mejor forma de saber si soy la psicóloga adecuada para ayudarte es que nos conozcamos… puedes entrar aquí y reservar una sesión conmigo.
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Tú eliges.
