01 Oct ¿Los celos son inseguridad? Por qué sientes celos y cuándo deberías trabajar sobre ellos
Hace poco un paciente en consulta (para mantener su privacidad, lo llamaré “Jorge”) me contó esto:
“Elena, el otro día tuve una bronca tremenda con mi pareja.
Me estaba hablando de un compañero de trabajo que la hace reír mucho, y yo no dije nada, pero enseguida me notó en la cara que me estaba dando celos. Se lo reconocí y se enfadó. Me dijo que debería confiar más en ella.
Yo le dije que tener celos es normal cuando quieres a una persona, y ella me soltó que eso eran inseguridades mías. ¿Tiene razón?”.
Luego te cuento cómo terminó la cosa con Jorge. 😉
Pero esta es una duda que tú seguramente también tienes: ¿los celos son inseguridad, o una muestra de amor?
De eso te voy a hablar en este post.
Y lo más importante: te cuento algunas señales para saber si tus celos (o los de la otra persona) se están convirtiendo en un problema.
¿Empezamos?
¿Los celos son inseguridad o una señal de amor?
Primero de todo: los celos son una emoción N-O-R-M-A-L.
Cuando sientes que tu relación está en peligro (no solo relación de pareja, sino de cualquier tipo), los celos aparecen para empujarte a cuidar y reforzar ese vínculo.
Te pongo un ejemplo.
Imagina que tienes un amigo/a con el que siempre has tenido una relación muy cercana. Antes quedabais todas las semanas, hablabais casi a diario y os contabais prácticamente todo. Pero desde hace un tiempo os veis bastante menos y notas que vuestra relación se ha enfriado un poco.
Un día, esa persona te habla de otro grupo con el que queda mucho últimamente. Y de repente tú notas esa punzadita de celos:
“¿Se lo pasará mejor con ellos/as?”, “¿Se estará aburriendo conmigo?”, “¿Y si cada vez quedamos menos y al final nos distanciamos del todo?”.
¿Ves? Esos celos aparecen porque te sientes inseguro/a respecto a una relación que te importa y tienes miedo de perderla. ¡Y eso no tiene nada de malo!
“Entonces, no pasa nada por ser celoso/a, ¿no? Eso significa que quiero mucho a la otra persona”.
Cuidado porque no es tan sencillo…
Cómo saber si los celos y la inseguridad se te han ido de las manos
Sentir celos es normal, y no significa necesariamente que tengas un problema de inseguridad.
Lo “malo” viene cuando:
- Se disparan con mucha frecuencia.
- Son demasiado intensos.
- Te “empujan” a hacer cosas que afectan a la otra persona y/o a tu relación.
¿Cómo puedes saber si has llegado a ese punto?
Te cuento algunas señales.
#1. Estás siempre alerta
Tu pareja te dice que esta noche va a cenar con unos amigos y tu cabeza se pone automáticamente en modo detective:
-
- “¿Quién va a ir?”.
- “¿Por qué se ha arreglado tanto?”.
- “¿Irá alguien más y no me lo ha dicho?”.
- “Le he escrito hace media hora y no me ha contestado, ¿qué estará haciendo?”.
- “¿Y si lo de ir a cenar era mentira y está con otra persona?”.
Si todo va bien en vuestra relación y aun así, tu cabeza está siempre alerta por si te está engañando… ¡ahí pasa algo!
Puede ser por:
- Una autoestima muy bajita.
- Una dependencia emocional excesiva.
- Te cuesta confiar porque en una relación anterior te fueron infiel.
Pero sea lo que sea, hay que ponerle remedio.
“Elena, a mí me vienen esas ideas a la cabeza, pero luego nunca se lo digo a mi pareja. Entonces no pasa nada, ¿no?”.
Sí que pasa… porque aunque tu pareja no se entere de que tienes celos, seguro que a ti te están afectando.
#2. Te acaban provocando ansiedad
Miras el móvil cada dos por tres para ver si te ha contestado. Te metes en WhatsApp para comprobar cuándo se ha conectado por última vez. Empiezas a imaginarte dónde estará, con quién, qué estará haciendo…
Y claro, después de dos horas así, estás con una angustia tremenda.
Incluso puede que esa noche te cueste dormir, que estés irritable o que al día siguiente seas incapaz de concentrarte en el trabajo (porque le sigues dando vueltas al tema).
Cuando los celos te generan ese nivel de ansiedad, están afectando a tu bienestar. ¡Es inevitable!
Y por mucho que intentes guardártelo para ti, lo más normal es que llegue un día en que no puedas más…
#3. Interrogas a la otra persona
Y ese día acaba llegando.
Tu pareja vuelve a casa después de cenar con sus amigos y tú llevas toda la noche dándole vueltas a la cabeza.
Así que empiezas a preguntarle:
- “¿Con quién has estado?”.
- “Habéis acabado bastante tarde, ¿no?”.
- “¿Y estaba también esa persona de la que me hablaste el otro día?”.
Al final le acabas haciendo un interrogatorio completo.
Y puede que ni lo hagas con mala intención, simplemente necesitas calmar esa ansiedad que tienes por dentro.
Pero tu pareja se acaba sintiendo vigilado/a.
Y ahí es cuando los celos empiezan a afectar también a vuestra relación.
#4. Discutís muy a menudo
Si tu pareja siente que no confías en él/ella o que lo/la vigilas, lo más probable es que terminéis discutiendo.
De hecho, muchos pacientes me cuentan que les cuesta manejar sus celos y que debido a eso tienen discusiones muy frecuentes con sus parejas.
Y eso acaba provocando un desgaste.
Por eso, si tus celos han llegado a este punto, es importante que sepas cómo manejarlos.
Si tu inseguridad y tus celos se te han ido de las manos… es momento de trabajar sobre ellos
¿Te acuerdas de Jorge, el paciente que te conté al principio?
Pues después de hablar un rato sobre aquella discusión con su pareja, empezamos a tirar del hilo para entender de dónde venían esos celos.
Y descubrimos que Jorge llevaba años arrastrando muchas inseguridades.
Siempre había tenido una autoestima bastante bajita. Y cuando aparecía otra persona que le parecía más atractiva, más divertida o más interesante que él, enseguida pensaba: “¿Y si mi pareja se da cuenta de que puede estar con alguien mejor que yo?”.
Así que empezamos a trabajar sobre esas inseguridades y, poco a poco, sus celos fueron perdiendo intensidad. Dejó de estar tan pendiente de con quién hablaba su pareja y de imaginarse que aparecía otra persona “mejor”.
Gracias a eso, su relación también mejoró mucho.
***
Si a ti te pasa algo parecido, también podemos trabajar para descubrir qué hay detrás de tus celos y aprender a manejarlos mejor.
Como psicóloga, he trabajado con muchas personas que sentían celos por diferentes motivos, y las he ayudado a gestionar esas inseguridades para construir relaciones más sanas.
Pero ¿por qué yo?
Porque:
- Trabajo con una caja de herramientas terapéuticas muy grande; así puedo encontrar la que mejor te funcione a ti.
- Empezarás a notar cambios desde la primera sesión (utilizo herramientas de la terapia breve estratégica).
- Suelo ponerles mucho humor a mis consultas. Sí, ¡nos podemos echar unas risas juntos/as! 😉
Si todo lo que te he contado ha hecho clic contigo y quieres que te explique más sobre cómo puedo ayudarte, entra aquí y reserva una sesión conmigo.
